La filosofía como actividad crítica y reflexiva tiene como objetivo poner en cuestión y superar los prejuicios. En este sentido, la propia tradición filosófica no siempre ha estado abierta a aceptar lo diferente y a asumir las transformaciones que podían suponer el contacto y el diálogo con otras formas de pensamiento.
De este modo, en la historia de la filosofía, se puede percibir la existencia de diversos prejuicios, compartidos por la cultura dominante en nuestra sociedad, por ejemplo, hacia las mujeres, hacia la infancia o hacia otras sociedades que se consideraban inferiores por no tener una tradición de pensamiento científico-filosófico tan potente y tan desarrollado como el occidental.
1.CONTRA LAS MUJERES
En la historia de la filosofía, como también en la historia del arte o en la historia de las ciencias, se ha dejado en un segundo plano a muchas mujeres filósofas cuyo pensamiento merece una mayor atención que la que se le ha prestado.
Ciertamente, este hecho sucede porque muchas de ellas fueron marginadas y obviadas en su momento, pero no deberían ser silenciadas una segunda vez en nuestra época.
Por eso, la filosofía debería revisar su propia historia para rescatar a todas aquellas autoras cuyo pensamiento y cuyas aportaciones son relevantes desde un punto de vista filosófico: Aspasia de Mileto o Hiparquia de Maronea en la antigua Grecia, Mary Wollstonecraft en el siglo XVIII o Harriet Taylor Mill en el siglo XIX son algunos ejemplos de filósofas olvidadas.
Este problema se ha trasladado hasta el presente, e incluso filósofas como Simone Weil o María Zambrano son poco conocidas fuera del ámbito académico.
2.CONTRA LA INFANCIA
Por otra parte, en buena parte de la filosofía clásica se ha considerado que para hacer filosofía se necesitaba una madurez y unas capacidades reflexivas que solo se alcanzarían en la edad adulta.
Platón es un buen ejemplo de esa opinión, aunque Epicuro sería una muestra en contra de esta idea dominante.
Ahora bien, en el siglo XX ha habido algunos proyectos para enseñar a filosofar desde la infancia.
Una de las propuestas más conocidas es el método creado por el profesor Matthew Lipman, que preparó una serie de materiales y una metodología participativa (Filosofía para niños) para fomentar la reflexión en estas edades.
Otro proyecto de filosofía que se ha pensado para aplicarlo durante la infancia y en la juventud es el propuesto por el filósofo francés Oscar Brenifer y su “práctica filosófica” basada en la mayéutica socrática y el principio hegeliano de crítica interna y crítica externa, que se ha desarrollado a lo largo de los años dentro del Instituto de Prácticas Filosóficas.
3.CONTRA OTRAS SOCIEDADES
Es preciso reconocer el prejuicio de no considerar filosofía en sentido estricto tradiciones de pensamiento de otras civilizaciones como la china o la india.
Además, también ha existido en la filosofía occidental un olvido de formas de pensamiento cercanas al mito y a las religiones en las sociedades tribales o nómadas.
Estas tradiciones no han merecido atención porque se consideraban objeto de estudio de la antropología cultural, o bien porque se asimilaban a creencias religiosas y no filosóficas.
Sin embargo, en algunas de estas sociedades se han generado formas de pensamiento que se podrían considerar filosóficas, como la del pueblo akan en Costa de Marfil y en Ghana o la de los grupos étnicos bantúes en el centro de África.
El estudio de formas de filosofía no occidentales se conoce como etnofilosofía.
4.ACTIVIDADES
*Busca información sobre Simone Weil.
*¿Hay que incluir a las filósofas en las aulas? ¿Por qué?
*Busca información sobre María Zambrano.
*Busca información sobre el pueblo akan.
(D. Sánchez Meca y J.D. Mateu Alonso. 1 Bachillerato. Filosofía Editorial Anaya. Madrid. 2022)